093. Jugando en la piscina



La verdad es que no sabia si escribir esto o no, pero no aguantaba las ganas de contarle a alguien lo que me pasó. Aprovechando el cierto anonimato que consigo por este mefii.

Bueno, mi nombre lo cambiare por seguridad, solo dire que soy de Chile, tengo 26 años y vivo en Santiago. La verdad es que mucha gente dice que soy bonita y que tengo buen cuerpo, lo que más me gusta son mis piernas y mi culo, que es redondo y se ve muy lindo con pantalón, mis amigos de universidad siempre me dicen que me veo bien o que estoy "rica". Para que se hagan una idea me describiré un poco, mido 170, no se muy bien cuanto peso, pero no tengo rollitos, tengo el pelo castaño, largo y liso, hasta la espalda. Tengo lindas piernas y como ya dije antes, me gusta mi culo.

Para los que viven en chile sabrán que en este epoca ya hace mucho calor y es insoportable resistirlo y que también se puede disfrutar cuando uno quiere broncearse o tostarse al sol. Uno de estos dias, hace como un mes, estaba en el patio de mi casa tomando sol, la verdad es que el patio no es muy grande y es una villa donde vivo, por eso tengo que tomar obligatoriamente sol con traje de baño, por que los vecinos pueden asomarse y ver algo.

La cosa es que estaba tranquilamente tomando sol en la tarde y estaba sola, mis papás trabajan todo el dia y no habia nadie en mi casa, estaba estirada en el pasto, sobre una toalla, y disfrutaba de cómo mi piel cada vez se ponia mas caliente, ya casi me estaba quemando con el sol. Al lado mio estaba un pote con fruta que me habia llevado de la cocina para cuando me diera sed.

Estaba ahí tomando sol y senti mucha sed, por lo que saque una naranja y me la empece a comer, y cada vez que mordia la naranja me corria el jugo por los dedos, asi que después de un rato tenia las manos realmente "pegoteadas". El unico que estaba conmigo era mi perro que es un labrador y estaba estirado en el suelo, en la sombra, obviamente; es un poco flojo y miraba como me comia mi naranja. Siempre le doy fruta y le gusta mucho, y aparte que  ya no queria más naranja, lo llamé y se acercó, le di naranja y se la comió y sintió que mis manos estaban llenas de jugo y me las empezó a lamer, cosa que no me importó mucho porque siempre lo hace, después de eso le dije que se fuera. Pero habia algo de lo que no me habia acordado, entre gajo y gajo que estuve comiendo tambien me arregle el calzon del bikini, por que me di cuenta que al estar acostada se me salian unos pelitos por el lado del calzon, asi que me los aregle, los meti para adentro del calzón y me tape bien, pero al parecer quedo algo de jugo u olor a naranja en el traje de baño, por que tenia las manos mojadas con jugo.

Me volvi a estirar y me puse los lentes para el sol, pasó como un minuto y sentí que mi perro andaba cerca, pero no le di importancia, hasta que sentí que puso su nariz sobre la tela del calzon del traje de baños, y me asusté, después de eso el dio un pequeño langüetazo que me hizo dar un salto y me dio algo en el estómago, fue como un escalofrio. Me paré y lo regañé y le dije que se fuera, pero mi perro es un poco porfiado, siempre hace lo que quiere, asi que me costó echarlo, pero al final se fue.

Luego de un rato me puse a pensar en lo que habia pasado y senti el mismo cosquilleo en el estómago al recordar la situación y no creía lo que estaba pensando, pero no podia dejar de pensar en que mi perro casi me habia langüeteado la vagina y cada vez era mas largo el rato en el que pensaba en eso, al principio no queria pensar, pero cada vez mi imaginación estaba llegando mas lejos pero trataba de parar de pensar,

Después de un rato de pensar mucho en lo que habia pasado, y la verdad, cada vez más excitada y curiosa, queria senti algo más, solo que oliera mi vagina, nada más. Lo llamé, y acerqué una cáscara de naranja a mi vagina, y él la olió, sólo con el aire que salió de su nariz me hizo temblar de nuevo, ya cada vez estaba más excitada, como decimos en Chile, cada vez estaba más caliente. Lo dejé que olfateara de nuevo por sobre el traje de baño y una vez más me langüeteó un poco, pero esta vez fue más pierna que tela. Eso si que me excitó mucho, sentí la saliva en la parte interior de mi muslo y me dio un escalofrío que me hizo hasta levantar un poco el culo del suelo. No podía creer lo que estaba haciendo y lo malo era que me estaba gustando, cada vez sentía más cosas y cada vez quería llegar más lejos. Decidí hacer algo mas, a cada rato me juraba que era lo ultimo que iba a hacer y que iba a parar, pero así partí con solo dejarlo olerme.

La cosa es que decidí correr un poco la tela de mi traje de baño (siempre me ha gustado que me hagan sexo oral y quería probar como lo haria mi perro, o ver que haria), lo corri un poquito y deje libre una parte de mi vagina, que ya estaba algo humeda, hasta yo sentí el olor a humedad cuando corrí el calzón, creo qe mi perro lo habia sentido hace rato y él solo  la lengua, no tuve que hacer nada, sentí que me moría de placer, nunca pensé que mi perro me estaba haciendo eso y que se sentía tan pero tan rico. Estuvo así un buen rato y sentí que me venía un orgasmo, todo ese rato había estado con los ojos cerrados, los abrí y vi como se le asomaba su pene, muy rojo y grueso, yo estaba que acabab y mientras el me langüeteaba y casi me venía el orgasmo, se lo agarré y empece a masturbarlo, no sé por que lo hice, fue algo instintivo algo de la calentura, cuando lo tuve en la mano se lo moví y tuve un orgasmo muy largo y muy intenso, sentía como me mojaba más cuando tenia el orgasmo y mi perro no dejaba de lamer. Cuando me recuperé, le dije que se fuera pero no me hacía caso y me volví a poner bien el calzón del traje de baño, estaba como asustada, no entendia lo que había hecho, no lo quería creer. Trataba de pararme pero las piernas me temblaban, me paré y tome la toalla, entré en la casa, mi perro no dejaba de seguirme y yo trataba que se fuera, pero era imposible y cada vez que le hablaba no podia evitar mirarle su pene, que lo tenia todo afuera y no paraba de jadear.

Me metí al baño y tiré la toalla, me miré en el espejo, estaba roja y sin poder creer que mi perro habia hecho que tuviera tan pero tan rico orgasmo, toqué el calzon del traje de baño y estaba empapado, entre mis jugos y la saliva de mi perro, sali del baño y el estaba afuera como esperandome, me fuí a mi pieza y no dejaba de seguirme, y no podía dejar de pensar, mas me calentaba.

Decidí hacer otra cosa, pensaba agacharme para ver que hacia mi perro, pero sin sacarme el traje de baño, eso si que no lo iba a hacer, estando en mi pieza empecé. Me agaché y no tuve ni que llamarlo, llego denuevo y empezo a lamer, o sea a tratar de lamer por que estaba mi traje de baño, me empecé a calentar otra vez, y me puse con el culo bien parado y me afirmé en la orilla de la cama, me puse la alfombra de bajada de cama en las rodillas y me afirmé.

Mi perro trato de subirse, y como a la tercera vez quedo arriba mio, a esa altura yo ya no pensaba, solo seguía mis instintos. Sentía su pelo en mi espalda y empecé a sentir algo caliente entre mis piernas que se movia, estaba tratando de penetrarme , pero yo seguía con el calzón puesto, estuvo así un rato, empujando y empujando sin encontrar nada, y yo cada vez estaba mas caliente, me sentia muy mojada y mi respiración se confundia con los jadeos de mi perro, estiré mi brazo por abajo de mi vientre y sentí cuan húmeda estaba y sin querer toqué el pene de mi perro, estaba todo humedo y caliente, lo tomé denuevo con mi mano y estaba muy lubricado, y yo cada vez más caliente. Ya no aguantaba más, necesitaba sentir otro orgasmo y de la única manera que se podía en ese momento era con mi perro, y ya no iba a ser con su lengua.

Me desaté los nuditos de la orilla de mi traje de baño, porque era la unica forma de sacarmelo, porq no me podia parar, lo tiré hacía abajo y salió, solo quede con el sostén. Ahora la calentura no la podia controlar y sentia el pene de mi perro que tocaba mis muslos y tambien mi culito, sentía muchas cosas, pero la que más sentía era que necesitaba un pene dentro de mi vagina. Mi perro no podia encontrar mi vagina, y yo me estaba desesperando, así que tomé su pene y lo dirigí a la entrada, parece que eso era todo lo que el necesitaba porque hice eso y me penetró, lo metió todo de una, me dolió un poco pero era lo que necesitaba ya estaba todo adentro.

Empezó a moverse muy rápido, nunca había sentido un pene entrar y salir tan rápido de mi vagina y ese movimiento me estaba volviendo loca, yo jadeaba junto con él y él no paraba de metermelo, mis gemidos empezaron a ser cada vez más fuertes y tuve mi segundo orgasmo, y la intensidad del sexo no paraba, mi perro seguía y seguía metiendómelo, y yo estaba en las nubes.

Unos minutos después sentí dolor, algo más grande trataba de entrar y con lo caliente que estaba solo me preparé, ya sabia lo que venía, asi que abri mas mis piernas y lo metió, casi me desmayo del dolor, pero después de un rato el dolor se fue y empecé a tener otro orgasmo, nunca pensé que mi perro fuera una máquina de orgasmos, hasta que él acabo, sentí un chorro de semen que casi se me sale por la boca de lo fuerte que venía, creo que nunca había sentido mi vagina tan llena de tanto semen y tuve mi último orgasmo. Estaba como loca, toda mojada, con el pelo enrredado, sudada, pero habia sido muy rico y sentia olor a sexo en el aire. Nos quedamos pegados como cinco minutos y mi perro tiraba para sacarmelo pero era inútil, solo habia que esperar y cada vez que tiraba me dolia, asi que tenia q moverme junto con el cuando el tiraba, caminando hacia atrás en 4 patas.

Cuando por fin lo saco sentí como su semen salia de mi vagina y corria por mis muslos hacia abajo, pero yo estaba muerta, no me podia ni mover. Pero ha sido una de las mejores experiencias que he tenido sexualmetente.



Pasiones Prohibidas ®

Comentarios

  1. Ahora entiendo muchas cosas.
    😂😂😂

    ResponderEliminar
  2. um vaya morbazo como me gustaria poder verlo mientras me pajeo me gustaria dejar mi polla bien dura y sentir la lengua del perro dandome unas buenas lamidas mientras te como todo la vagina llena de su leche

    ResponderEliminar

Publicar un comentario