N° 130 El término de una pasión

Es de madrugada, estamos recostados en la cama tú sobre mi pecho mientras acaricio tu pelo y te miro a los ojos; percibo que la llama del amor que decías tenerme se extinguió, que lo nuestro cayó en aquello que juramos jamás pasaría, la rutina se apoderó y las mentiras pavimentaron un camino que nos llevaría a tomar la peor decisión en la vida.
Como si nada me levantó de la cama y voy al baño, tú ya duermes; yo me ducho y me siento en el borde del colchón, un cigarrillo me acompaña y, la pausa del sigue y el detente hacen estragos en mi cabeza. Después de terminar ese cigarrillo, el corazón se me desgarra y no hago más que llorar en silencio, esperando que si hay alguien superior en el cielo me dé una respuesta porque aquí no la encuentro. ¿Qué nos mató? ¿Qué terminó apagándonos? Tal vez mi inconsistencia en brindarte estabilidad o caminar sobre seguro creyendo que tu amor iba a durar para siempre.
Otro cigarrillo me acompaña pero con la cruel misión de ayudarme a ordenar mis maletas y dejarte mientras duermes para que si sientes pena al saber que no estaré no pueda verte sufrir porque no me perdonaría el hecho de que llores por mi causa como en otras ocasiones ya lo hiciste. En silencio y con lágrimas en los ojos guardo cada una de mis prendas de ropa para emprender un viaje sin retorno a donde pueda ser feliz y hallar a alguien que acepte con mis muchos defectos y pocas virtudes.
El celular indica que el Uber está llegando y que debo salir, a pesar del amor que tengo por ti my little baby tengo que partir para que puedas volver a sonreír como lo hacías antes con mis chistes fomes y cuando te contaba historias sin sentido; quiero que te sientas plena y regrese ese brillo en tus ojos que tenías cuando nos besamos la primera vez, esa misma luz que nos acompañó hasta el escaño del parque y me hacía que mi corazón de prendara más a ti haciéndose dependiente.
El celular indica un minuto para la llegada del auto que me separará en definitiva de ti pero también te dará la seguridad de que no estarás con alguien que sabe manipular la realidad a su antojo y que sólo te vendió las fantasías de un mundo ficticio. Me acerco despacio no quiero despertarte, beso suavemente tu mejilla y salgo en un viaje del cual no sé si regresaré, pero aún en donde esté mis pensamientos me traerán a nuestra habitación en donde nunca nos importó la realidad porque en ese mundo fuiste no que yo siempre quise que fueras y te transformaste no solo en una sumisa complaciente sino que en la mujer que más amé en el mundo.

Pasiones Prohibidas ®

Gracias a todos por leer cada uno de los relatos que se publicaron, no sé si volveremos a publicar; pero fueron un público genial.

Comentarios

  1. Me encanto este relato��, sobre todo porque me he sentido identificada en varios aspectos de la vida, y demuestra que el amor va mucho más allá de la pasión

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