N° 99 La espera que se vuelve realidad

Él la espera recostado en la cama y su mente vuela al saber que en cualquier momento se abrirá la puerta, y entrará para poseerla. Las horas pasan y ella no llega; él se queda dormido con un poco de frustración, finalmente se asoma por esa puerta.


Ella lo ve y se acerca lentamente, lo despierta con un beso en los labios y acaricia su mejilla. Cuando él despierta la ve y se prende en el ese fuego y pasión que por ella siente. La toma del rostro y la besa con pasión, hasta llevarla a la cama y recorrerla con sus dedos por cada espacio de tu cuerpo.


Ella excitada lo besó mordiendo suavemente sus labios y su cuello, quiere complacer a su hombre. Él la da vuelta y levanta sus caderas, dejándola en cuatro y deseosa, él toma su miembro y la penetra despacio; ella le pide fuerte porque la excita mucho, quiere más y más, nadie la echó sentir así como él. Él la toma de las caderas y la clava fuerte, hasta el fondo, siente como si ese pene fuera a salir por su boca cuando llega al fondo. La nalguea con fuerza para que siga el ritmo que él impuso.
Ella sigue ese frenético ritmo que contrae su vagina y humedece más ese ardiente sexo que es taladrado por el miembro de su hombre, el que la enciende solo con un beso. Él la acomoda de espaldas y ella sube las piernas descansando en los fuertes hombros de su macho, empuja con fuerza penetrándola por completo y arrancando un grito agónico de placer que la hace estremecer por completo hasta el fuero más íntimo de su ser. Ella gime desesperada, siente que su corazón se quiere salir de su pecho mientras era penetrada con fuerza; sus ojos se ponen blanco y su boca se seca al momento de explotar en ensordecedores gemidos. Él la mira con esa cara de perversión y le pregunta: "¿Te gusta?". Ella muerde sus labios y sin hablar, solo asintiendo con la cabeza le da la respuesta que necesita ese hombre para sentirse satisfecho.

 
Baja temblando sus piernas y él la coloca de lado, acomodándose detrás y la penetra por su vagina otra vez, él desliza sus manos por el abdomen de ella hasta llegar a su vagina para causar estragos en su clítoris. Ella se siente tan excitada que no aguanta y explotas en otro intenso orgasmo que esta vez empapa por completo a su amado, destilando sus tibios fluidos desde la pelvis de su hombre a los muslos.


Él se recuesta y ella lame sus fluidos esparcidos en sus muslos, sube con su lengua y lo lame desde los testículos hasta el glande, él gime descontrolado y respira como un toro enfurecido disfrutando de esa carnosa lengua que envuelve su sexo. Suavemente lo masturba mientras traga poco a poco su miembro, él se retuerce de placer toma el pelo de su amada para seguir sus movimientos y disfrutar de tan intenso placer.

 
Ella siente como ese pene se hincha en su boca, entiende que ya está a punto de estallar, él la hace arrodillarse en la cama y él se pone de pie para terminar quemando los enormes y duros senos de su mujer con el espeso semen que su miembro hizo brotar. Ella lo coloca entre sus senos y los aprieta  para con su boca sacar hasta la última gota de aquel blanquecino líquido.
La toma en sus brazos y la baja de la cama, ella lo envuelve con sus piernas y se funden en un intenso beso. Ella después de besarlo le dice: "¡Estoy enferma de amor por ti!". Él la vuelve a besar y después la contempla para decirle: "¡Yo muero si no estás a mi lado!".



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Comentarios

  1. Uffff hermoso y perverso que rico.... Sabes que se me antoja todo cuando me calientas...
    Excelente relato mi Amor

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