N° 85 La noche que tocamos el cielo (BDSM)

Amordazada y vendada me encontraba sobre su cama, de piernas abiertas y totalmente desnuda, expuesta a sus caprichos más carnales, deseando que me use para satisfacer sus deseos, noto como con una bolas de textura suave recorre mi vagina desde el clítoris hasta la entrada una y otra vez, ¡oh esas bolas chinas! que más de alguna vez me han arrancados orgasmos interminables se meten dentro de mí, una a la vez, llenándome por completo...incomodándome a la vez que seducen, sus manos pervertidas luego de aquel asalto me recorren la cintura y los pechos, tira de mis pezones con fuerza sacando de mi un grito ahogado en la mordaza, vuelve a tirar de mis pezones pero esta vez con sus dientes, ejerce la suficiente presión para que todo mi cuerpo se estremezca, lleva una de sus manos a mi clítoris masturbándome, hace círculos sobre el con dos dedos y yo me dejo llevar por sus expertas manos, me eleva al más alto de los cielos, cuando las piernas se contraen...cuando la conciencia se nubla y me deja terminar así, bajo su posesiva mano mojando por completo aquellas bolas que ahora se mueven más aún gracias a la dilatación, pero esto sigue, él aún quiere más de mi...me quita las bolas de un solo tirón, con fuerza resultando en un estruendoso espasmo por todo mi cuerpo, es intenso...casi insoportable, sin siquiera asimilar la cantidad de sensaciones me penetra, hasta el fondo tomándome de las caderas en un ritmo desesperado, lo excitó demasiado ver cómo me corrí en su mano sin permiso alguno, me hace suya con brutalidad gimiendo de placer contenido mientras yo soy toda sensaciones, la mordaza ahoga mis gritos y la venda solo intensifica todo, me está matando, siento como llego al siguiente orgasmo, uno devastador mientras él se derrama dentro mío, agotados y sedientos tocamos el cielo juntos.

Pasiones Prohibidas ®

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