N° 62 Esperando verte

Es de madrugada en la ciudad, decidí salir a beber un par de tragos, estoy en un bar con música en vivo, escuchando canciones románticas del recuerdo en los labios de un virtuoso saxofonista, te llamé para que nos viéramos temprano pero estabas ocupada, prometiste que llegarías más tarde pero pasan de la 01:00 AM y no creo que vengas.
Hay una pausa, me levanto para ir al baño, vuelvo y pido otro vaso de whisky; miro el reloj y son la 01:30 AM, levanto la vista y veo como tú silueta corta la luz; entras caminando hacía la barra (con un corto vestido tres dedos sobre la rodilla), porque es el lugar que me gusta sentarme. Hace años que somos amigos y nunca hemos pasado de ese límite ni tampoco habíamos pensado en pasarlo.
Me saludas con el cariño y ternura de siempre, besas mi mejilla y muevo tu silla para que sientes. Le pido al bartender que te traiga una margarita y empezamos la charla; nos miramos a los ojos, hay un momento en que mi mirada se pierde en tus labios y en el tono de tu voz. Vuelvo a mirarte y bajas la vista, te escondes de mí y yo trato de averiguar que escondes. Ríes con algo de vergüenza, me sigues hablando y yo con ganas de callarte con un beso, pero no atrevo por miedo a tu reacción, tal vez quieras que lo haga; no quiero cometer un error que cueste tu amistad y no volver a saber de ti.
Me miras a los ojos otra vez y yo deslizo mi mano para tocar la tuya; en ese instante algo te sucede, es como si se detuviera el tiempo, tragas saliva y pasas tu lengua por los labios, tu respiración se agita al sentir el contacto de mis dedos por el torso de tu mano. Tu mirada se pierde en el horizonte y pasas tu lengua por tus labios, después los muerdes suavemente y te sonrojas. Mi mano recorre tu rostro, lo mueves siguiendo mi recorrido con los ojos cerrados, entregada a la pasión sacas la punta de tu lengua y envuelves mis dedos; los muerdes suavemente mientras entran en tu boca, no sabes cómo me excita sentir esa suave presión. Con mi otra mano sigo recorriendo tus brazos, siguiendo hasta llegar a tus muslos, me miras con ojos de deseo mientras mi mano sube a tu entrepierna y puedo sentir la humedad de tu vagina por sobre la ropa interior. Nos besamos de forma suave pero intensa, susurras a mi oído que quieres ser mía y que te lleve a mi casa para apagar la pasión que te quema por dentro.
Pago la cuenta, salimos de ahí en dirección al estacionamiento para buscar el auto pero la lujuria nos ganó, te abalanzas sobre mí y me besas con pasión, con deseo, con erotismo, dejándome saber a través del toque de tus labios cuanto anhelas tenerme dentro tuyo. Nos subimos al carro y te desnudo rápidamente, quiero sentir tus senos en mi boca; sentir como tus pezones se erectan con el roce de mi lengua. Gimes cuando mi mano se desliza en dirección a tu sexo y abren tus labios vaginales para buscar tu clítoris sin sacar mi boca de senos. Te entregas a la perversión, te rindes a mis deseos, buscas mi miembro para tocarlo, para masturbarme despacio.
Con agilidad te subes sobre mí y te mueves despacio, no doy crédito a lo que sucede, no asimilo como por tanto tiempo esperamos estar así y cuando la situación se dio no pudimos contener nuestro deseo. Sigues tu movimiento disfrutando de mi verga, disfrutando mis manos recorriendo tus nalgas y mis labios haciendo lo propio en tus senos. Tus gemidos en mi oído y tu respiración agitada hacen que acompañe tus movimientos pero de manera rápida, embistiendo tu vagina con violencia, "eso papi, dame así" -me dices, mientras acabas deliciosamente en un intenso orgasmo.
Me besas, muerdes mis labios y te reclinas en mi hombro. Pensamos en lo que hicimos y en lo que queda por hacer cuando lleguemos a casa. Nos vestimos rápido, conduzco en medio de una ciudad casi desierta, mientras tu disfrutas de mi pene en tu boca haciendo que me venga llenando con mi semen cada espacio, desbordando tus labios, lo tragas con cara de perversa y con una pequeña sonrisa en los labios, me dices que esperas con ansias todo lo que podamos hasta que el sol entre por la ventana y descubra nuestros cuerpos desnudos.

Pasiones Prohibidas ®

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