Me encanta llegar a casa y que me recibas en ropa interior, deseosa de estar conmigo, insinuante y provocativa, sabiendo que con solo verte produces sensaciones indescriptibles en mí.
Gateas ronroneando como una gata en celos buscando a su macho para saciarla. Te acercas a mí y recorres mis piernas con tus manos, veo tu cara de niña traviesa y me excitas cuando sacas un sensual "miau" de tus labios. Con tu boca recorres el cierre de mi pantalón sintiendo la erección que causaste.
Disfrutas al ver mi rostro y yo disfruto lo perversa que puedes ser cuando quieres. Me lanzas al sofá y abres mis piernas para ponerte en medio, desabrochas mi pantalón y tocas mi miembro al borde de la explosión. Susurras algo que no puedo entender, pero que supongo será placentero para mí.
Con placer observo como tragas mi pene hasta la base haciéndome gemir de placer hasta el punto de retorcerme en el sillón en cada gemido. Te observo y me calienta aún más ver como suavemente pasas tu lengua por mis testículos mientras me masturbas con delicadeza.
Con la lujuria inundando mis sentidos quitas tu sostén colocando mi verga entre tus pechos y lo aprisionas para masturbarme, disfruto tanto cuando siento que tu lengua roza mi glande mientras me muevo como poseído. Intento contenerme pero mis deseos de acabar en tus pechos son mayores, explotando y llenándolos de mi semen que escurre por ellos. Tu cara de satisfacción hace que mi erección se mantenga y hago que te apoyes en el sofá quedando con tus caderas al aire, hago a un lado tu ropa interior y mi lengua recorre tu vagina húmeda, gimes y ronroneas como la gatita sucia del principio. Tomo mi miembro aún erecto y lo coloco con fuerza haciendo que grites y me pides que me mueva fuerte; te calienta sentir mis testículos golpeando tu vulva mientras me tomo de las caderas para darte estocadas profundas que hacen tu vagina contraerse.
"Nalguéame amor" -me dices, obedezco tus ordenes golpeando tus glúteos con fuerza, dejándolos marcados con mis dedos. Te encanta cuando queda algún vestigio de nuestra locura a la hora de amar.
Dejo de moverme para sentirme totalmente dentro de ti y sentir como tú vagina late y se contrae mientras gimes para entregarte a los brazos de ese preciado orgasmo qué consigues con mi verga en tu interior. Exhausta gimes hasta que las contracciones en tu interior se detienen y caes al piso sin fuerzas. Yo al lado tuyo complacido te envuelvo con mis brazos mientras me besas con pasión. Suspiras y cierras tus ojos para esbozar una sonrisa de placer porque sabes que puedes tenerme cuando quieras sin excusas.
Pasiones Prohibidas ®
Mmmm. Nalgueame Amor ...🔥🔥🔥😈😈
ResponderEliminarQue rico relato mi perverso