N° 37 Buenos amigos

"Fue mala idea invitar tanta gente a cenar esta noche". Uno a uno se fueron yendo los invitados, solo quedamos nosotros y María Teresa con Carlos nuestros mejores amigos.
Bebimos una botella de vino mientras hablábamos de trabajo y otras cosas. Yo como todo in dueño de casa te ayudaba a limpiar y llevaba los platos sucios junto con la Mary T. Le miraba ese culo redondo y firme en esos jeans ajustados, y esos senos firmes y grandes, mi miembro parecía que iba a estallar de tanta sangre que bombeaba. Pasaba por detrás de ella y le hacía notar lo que me pasaba al rozarlo en sus nalgas. La muy caliente también hacía lo suyo y movía su culo al sentirlo.
Después de un rato decidimos abrir otra botella de vino para continuar la charla. Carlos hablaba de lo aburrido de su trabajo y yo solo pensaba en Mary T chupando mi verga en la cocina. Me haces un gesto y me pides que te acompañe a la cocina para decirme algo en privado, no sé si notaste la tensión sexual que teníamos con María Teresa y me ibas a reprochar pero decidí algo tembloroso acompañarte. Me dices que ya no aguantas las ganas de que te haga el amor y que quieres sentir el sabor de mi pene en tu boca por un momento.
Desabrochas mi pantalón y te arrodillas frente a mí y buscas mi miembro erecto entre mi ropa interior y lo metes en tu boca de una, sin preámbulo. Te volviste en una hembra en celo y disfrutabas chupándolo como sabes hacerlo, y haciéndome gemir de placer.
Me haces acabar con tu boca de una manera deliciosa. Tomas una servilleta y limpias tus labios, caminamos a la sala y la escena que vimos nos dejó pasmados. No sé si fue culpa del vino pero Carlos tenía a Mary T en el sillón desnuda y con las piernas abiertas mientras lamía su vagina. Calientes por la escena y entregados al morbo decidimos unirnos a ellos.
Me acerco a María Teresa y coloco mi pene en su boca mientras tú vas donde Carlos para chupar su miembro. Sorprendidos pero entregados a la lujuria se dejan llevar así como lo hicimos nosotros. Los labios de Mary T me tenían extasiado y verte a ti como chupabas la verga me calentaba más. Hace tiempo que quería tirarme a Mary T pero no se había dado la ocasión.
Disfruto mientras ella me lo chupa y toco sus pechos de la misma manera que Carlos disfruta tus labios en su verga. Lo tragas completo hasta sentir que te ahogas, me encanta verte haciéndolo pero me tienes vuelto loco a ver como lo haces con Carlos. Mary T por su parte chupa y masturba mi verga como poseída, incluso sus ojos se ponen blancos mientras lo hace.
Te detienes para desnudarte y te colocas en cuatro para disfrutar de la vagina de nuestra amiga mientras ella no para de chupar y asfixiarse con mi miembro. Dejas tu vagina dispuesta a ser penetrada por Carlos, quien acomoda su miembro y da una estocada certera que te hace gritar y retorcerte de placer. Se toma firme de tus caderas para moverse de manera violenta. Haces acabar hábilmente a Mary T, quien con espasmos incontrolables no puede dejar de gemir mientras aprisiona mi pene con sus dientes.
Yo me acuesto de espaldas y te subes sobre mí, mientras Mary T coloca su vagina en mi cara para lamerla. Carlos lubrica tu ano para meterlo y juntos cogerte. Suspiras de placer al sentir como la verga de nuestro amigo se abre paso en medio de tus nalgas.
"¡Qué escena!". Mary T otra vez acaba y sus fluidos escurren por mi cara. Siento como tú vagina se contrae y gimes desesperada te descontrolas mientras besas a nuestra amiga. Te quedas inmóvil cuando miras el espejo de la sala y te ves penetrada por nosotros, y dices: "¡Qué puta soy!". Mary T pide que le de mi verga en su vagina y que Carlos coloque la suya en su boca. Me monta como si fuera un potro y se mueve fuerte mientras su pareja la ahoga con su verga. Tú miras la escena y te tocas sentada en el sillón.
Carlos siente que está cerca de eyacular pero lo saca de la boca de su pareja y se dirige hasta donde estás para darte todo su semen en tu boca. Saboreando tú hasta la última gota que su miembro te dio.
María Teresa igual de caliente me pide que le de mi semen en su boca. Se arrodilla frente a mí y lo chupa mientras te mira como sacas hasta la última gota de semen de su pareja.
Con mi glande en su boca me masturba enérgicamente hasta hacerme gemir y descargar mi verga en su boca. Ella gatea hasta ti y te besa traspasando toda mi eyaculación en la boca, tragándose ambas cada gota.
Esa noche no dormimos juntos ya que seguimos la fiesta por separado, pero sus gemidos nos unían en un momento de placer intenso que se repetiría en varias ocasiones.

Pasiones Prohibidas ®

Comentarios

  1. Uffff que rica escena . La Lujuria en todo su poderío.
    Tras cada línea mi sexo pide más.
    Tus relatos son el reflejo de tu ser perverso sabes.
    Y me conecto perfectamente a nuestras charlas
    Eso me hace imaginarte en cada letra y excitarme en demasia.
    Excelente relato mi Perverso con ricas descripciones que dejan muy deliciosas sensaciones en mi húmedo sexo 🔥😈💋

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