Te espero recostada en la cama, con la luz apagada y con la lencería roja que tanto te gusta.
Al sentir que entras a la habitación me hago la dormida, me hablas y no te respondo.
De pronto esbozas una sonrisa perversa y por el rabillo del ojo veo que te desnudas.
Insisto en hacerme la dormida, pues quiero ver cuál es tu próxima jugada, saber que tan bien o no me intuyes, es divertido esto ¿Me buscarás pensando que duermo? O, ¿sabes que estoy esperándote y me harás desesperar hasta caerte encima?
Te recuestas a mi lado y siento como tus manos recorren mi espalda hasta llegar a mis nalgas. Las aprietas con fuerza porque sabes que eso me fascina.
Te apegas a mí, siento como respiras en mi oído y como se erecta tu miembro. La excitación me embarga pero quiero que seas tú quien determine la situación. Muerdo mis labios al sentir como tú pene erecto roza mis nalgas y al sentir como tu mano se pierde debajo de mi sostén.
Aunque me cuesta, pretendo hacer que esta vez seas tú el que desespere, el que con toda la delicadeza que sé que puedes darme, hagas que reaccione a tus deseos y a los míos propios, que dudo poder mantener ocultos por mucho tiempo más, aun así, me retaré a hacerlo, quiero ver hasta dónde llega esto, aunque sé, que después de sentir tus largos dedos en mis senos, es solo cosa de algunos minutos para estallar en este deseo y lujuria que me transforman y no me dejan hacer otra cosa que ofrecerme a ti de todas las formas posibles.
Me susurras: "Descansa amor. También puedo disfrutarte dormida".
Con delicadeza tomas mi pierna y la colocas sobre tu cadera. Tu mano busca mi pantaleta y la hace a un lado. Tu pene busca la entrada de mi vagina húmeda y deseosa.
Con movimientos lentos embistes mi sexo, mientras con dos me quitas el sostén. Tu respiración agitada en mi oído y el movimiento de tu sexo entrado y saliendo del mío hacen que ya no resista más las ganas de gemir y de hacerte saber que disfruto siendo tu mujer.
Ya no resisto más, me incorporo en la cama, me despojo de todo cuanto llevo encima, excepto de mis locos y desesperados deseos, miro tu cara y observo tu sonrisa ansiosa, maligna incluso, me siento encima tuyo, recorro con mi lengua tu abdomen algo abultado con el paso del tiempo, que de igual manera despierta en mi deseos, como cada día de estos últimos 6 años.... Sé que te gusta sentirme así, mientras me muevo y jugueteo por encima con tu miembro, sin atinar a introducirlo en mí, y por otro lado, mientras sientes mis manos sudorosas, mi respiración agitada, mi lengua juguetona; decido bajar de a poco, hasta llegar a tu ombligo y el lugar donde podrían estar tus oblicuos. Observo tu cara y tu mirada me dice que siga bajando. Un tanto malvada subo con mi lengua a tu pecho y lo recorro con propiedad, gimes al sentir como mis labios tocan tu cuello hasta subir a tu boca.
Me tomas de la cintura y me besas con desesperación, hace tiempo que no estabas así. Me seduce esa manera frenética con que tu lengua se mueve en mi boca.
Me dices que me amas y yo sonrío, hace tiempo que esa palabra no salía de tus labios.
Pareces vulnerable a mis deseos y me dejas tomar el control absoluto de la situación, entregado a mis besos y a mi sexo que reclama el tuyo.
Te amo, era algo que no escuchaba hacía mucho tiempo, a pesar de saberlo, de sentirlo cada vez, esos besos desesperados, eran algo relativamente olvidado, siempre soy yo quien termina sometida, y tu instinto de macho pasa de largo a veces por esos pequeños detalles q a nosotras tanto nos gustan, un beso bien dado, una caricia en el lugar correcto, un te amo lleno de verdad. Hoy eres yo, y yo trato de ser tú, pero mi naturaleza me traiciona, me cuesta. Sin embargo, trato de reemplazar ese dominio con complacencia, esa fuerza con pasión, esa desesperación con ansiedad. Ya no puedo seguir haciendo oídos sordos sobre lo que toda yo grita sin pronunciar una sola palabra, creo que basta por hoy de este cambio de roles, la excitación llegó a su estado sublime, me tiendo en la cama, abro mis piernas y te invito a entrar, sin sutilezas, embísteme y empápame de ti cómo siempre lo haces, con esa inusitada fuerza que hace mi interior vibrar y estremecer.
Quiero sentirme llena de ti en todo aspecto, ya has llenado mis sentimientos con esa palabra, ahora llena mi interior con la pasión que desborda de ti cada vez que me posees.
Ya no quiero ser quien lleve el control, tú tampoco lo quieres. Hoy el control lo tomo el sentimiento que creímos empolvado en el baúl de los recuerdos.
Pasiones Prohibidas ®
Este relato sin duda me encantó mi amor .es sútil y Perverso a la vez , dulce y lujurioso , tiernamente endemoniado esa mezcla perfecta fuego pasión yAmor 🔥❤️
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