N° 23 Una cena alucinante

Cenando a la luz de las velas, conversando y riendo, recordando momentos vividos y planeando las vacaciones. Terminamos de cenar, vamos a la sala con una copa de champagne y música suave, nos miramos a los ojos y puedo percibir el deseo que resalta en tu cara. Nos besamos lujuriosamente y muerdes mis labios. Te colocas de pie y empiezas a moverte al ritmo de la música, te desnudas despacio al compás de los acordes que suenan; te observo y desabrocho mi pantalón para tocarme, ya que me tienes extasiado con el espectáculo que me brindas. Completamente desnuda recorres tu cuerpo, pasando tus manos en tus senos, apretando tus pezones; observo tu cara de placer y como muerdes tus labios al hacerlo. Solo quiero poseerte y sentir tus gemidos al momento de penetrarte. Bajas con tus manos por tu abdomen hasta llegar a tu vagina, separando tus labios y tocando tu clítoris gimes mientras yo sigo tocándome. Gateas hacía mi como una gata en celo y deseosa por ese pene erecto por ti. Abres mis piernas y te acomodas para tragarlo completo y hacerme gemir al sentir como tus labios lo envuelven. Lo aprietas con fuerza y pasas tu lengua por el glande, y me preguntas si me gusta como lo haces. Solo con gemidos te respondo, ves mi cara de satisfacción y sigues haciéndolo. Te subes arriba mío y acomodas mi verga en tu vagina, bajas despacio hasta sentirlo adentro completo y te mueves de atrás a adelante con fuerza. Te nalgueo y exclamas: "¡Qué rico!".  Sigues con tu movimiento frenético, hasta el punto de acabar en ese concierto de gemidos que tanto me excita. "Soy tuya papi" -me dices y me llevas al comedor tomada de mi miembro aún erecto. Te subes a la mesa iluminada por las velas y dejas tu vagina expuesta a mi perversión, te penetro con fuerza porque quiero que grites con esa fuerza que brota de tus entrañas.  Tomo una vela de un candelabro y la coloco a la altura de mis hombros, dejo caer la cera que se derrite con el fuego y lo vierto en tus pechos; gimes enloquecida y antes que se endurezca lo esparces en tus senos. ¡Qué escena más excitante! Mezclada con tus gemidos al sentirme dentro tuyo, otra vez lo hago ésta vez vertiéndolo en tu abdomen. Me dices que quieres que haga lo mismo con mi esperma, que lo vierta en tus senos. Casi ya al punto de eyacular, te bajas de la mesa y te pones en cuclillas en el piso para masturbarme y hacerme acabar. Tomas mi miembro con fuerza y lo mueves sin delicadeza, me dices: "Llena mis tetas con tu leche, quiero sentirme inundada por ti". Sientes como se hincha y ya comienza a salir con fuerza, cayendo la primera gota en tus labios y lo vacías completo en tus pechos. Lo esparces por tus senos y con cara de perversa, y con esa sonrisa traviesa me dices: "Gracias mi amor por esta noche especial". Nos quedamos desnudos en la sala, esperando a que las velas se consuman y disfrutando de esa exquisita champange que bebíamos anteriormente.

Pasiones Prohibidas ®

Comentarios

  1. Excitante... Mmmm Me encanta mi perverso 💋
    Y repito la frase soy tuya... Lo sabes toda tuya 🔥😈

    ResponderEliminar
  2. Excitante... Mmmm me encanta mi perverso 💋
    Y me copio una frase soy tuya...lo sabes toda tuya 🔥😈

    ResponderEliminar

Publicar un comentario