Nadie sabe lo que pasa en la intimidad y si lo supieran serían tratados de locos, pero a ellos no les importa la forma de pensar de gente amargada y tradicionalista.
Solo saben que al momento de cerrarse la puerta de la habitación son poseídos por una sensación que recorre todo su cuerpo y los hace presa de la pasión, del deseo y la perversión.
Así, ella sumisa a los juegos sexuales del hombre que ama se deja seducir y envolver por las caricias y besos de aquel que sabe complacerla.
Él por su parte es un experto en tocarla, sabe cómo tocarla, sabe cómo besarla, sabe cómo hacerla sentir mujer. Le encanta la forma que ella gime de placer cada vez que sus manos se pierden en su entrepierna; lo vuelve loco verla mordiéndose los labios después de cada beso.
Ella se rinde al placer cada vez que su lengua explora su cuerpo y la introduce en lo más profundo de su ser. Sin duda para muchos locos cuando en su rutina amatoria aparecen los antifaces, las mordazas, las vendas y todos aquellos aparatos usados antiguamente para el dolor, ahora usados para el placer de dos personas que se aman.
Siente como su cuerpo se desvanece cuando es recorrido por una fusta y golpeado sutilmente haciéndola gemir, haciéndola desear a aquel hombre que se ha convertido en un verdugo sexual. Ella es así y él así la complace. ¿Incomprendidos? Tal vez pero perversos a la hora de amar. Cómplices mudos que con gestos y palabras incomprensibles para el resto manifiestan el deseo de estar con el otro.
Pasiones Prohibidas ®
Sin duda Cómplices perversos a la hora
ResponderEliminarde amar ... 😈🔥💋💋
Fascinante y sutil descripción de una manera de amar que muy pocos entienden
ResponderEliminarQue puedo desir siga así son buenos relatos
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