El deseo y la pasión se encienden en mí con solo oír tu voz. El movimiento de tu cuerpo en cada paso que das hace que la lujuria inunde mis venas y me haga desearte aún como la primera vez.
Sabes gatillar mis instintos y despertar el animal dormido de mis pasiones ocultas. No puedo esperar a que te desnudes, lo hago yo desgarrando tu ropa con violencia. Comienzo a recorrer tu cuerpo con mis manos y saboreo tus besos. Mis manos se pierden en tu entrepierna que está deseosa de sentir mi sexo penetrándote con fuerza y locura.
Gimes de placer al sentir mis dedos abriéndose paso en tus labios vaginales y masajeando suavemente tu clítoris. Explotas en un delicioso orgasmo que fluye desde tu interior y desborda en tus piernas. Me miras complacida y me tiras a la cama como una fiera que ha cazado su presa, me besas con pasión y recorres mi cuerpo con tu lengua; metes mi miembro en tu boca tragándote despacio cada centímetro y me haces gemir de placer.
Te subes encima y lo introduces suavemente en tu interior, me cabalgas suave mientras toco tus pechos y gimes de placer. Aumentas la intensidad de tus gemidos y tu respiración cada vez es más escasa, siento que tu vagina se contrae y como se produce en tu interior otro orgasmo tan intenso como el primero, haciendo de igual manera explote en tu interior llenando cada espacio de tu sexo y me una a ti en un concierto interminable de gemidos.
Exhausta caes rendida en mi pecho y besas casi sin aliento mis labios. Apoyas tu cabeza en mi pecho y cierras los ojos con una sonrisa de niña perversa dibujada en tus labios y das un suspiro profundo de satisfacción y te entregas tiernamente al descanso por un momento.
Pasiones Prohibidas ®
Una entrega sin medida, excelente escrito caballero.
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